Tú
Mis ojos que te contempla, recorren tu cuerpo como si fuese la órbita de Neptuno. Una mirada, te hace desaparecer los ropajes, tal representación carnal del dios Fauno, hace deshacerte de aquello innecesario que interrumpe la belleza que escondes.
Cómo si detrás hubiese montañas, lagos y bosques mágicos que descubrir, y así es, como mis manos se convierten en pinceles pintando sobre ti, lienzo de ensueño, donde cada beso es una pincelada que revela matices de ternura y pasión. Cada trazo desvela la belleza inspirada en tu acelerada respiración.
¿Acaso no es increíble? Cómo puede un ser efímero llegar a crear una sinfonía de almas, donde besar tus labios son las notas iniciales que dan vida a una melodía cautivadora. El cuello, mástil del barco que conduce a un corazón palpitante, guía el deseo como una brújula enloquecida. Las manos recorren su sendero, sincronizando el ritmo de dos almas entrelazadas en un baile de pasión y haciendo presagio de una tormenta que culminará con dos cuerpos y voluntades que se rendirán al poder incontrolable de un deseo que desborda los límites de la piel.
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